La cortadera (Cortaderia selloana) es una gramínea nativa que forma parte de nuestros paisajes. En primavera y verano se luce con sus grandes penachos blancos, plateados o rosados, y es común encontrarla en banquinas, caminos rurales y antiguas vías de ferrocarril.
Pero detrás de esos penachos hay mucho más: la cortadera es refugio, alimento y lugar de descanso para numerosas especies.
Entre sus visitantes podemos encontrar al misto (Sicalis luteola), que se alimenta de semillas e insectos; al llamativo pico de plata (Hymenops perspicillatus); al cantor verdón (Embernagra platensis); al pecho amarillo común (Pseudoleistes virescens), que suele andar en bandadas, y a la pequeña ratona aperdizada (Cistothorus platensis), que muchas veces descubrimos primero por su canto.
Una planta que a simple vista puede parecernos común, es, en realidad, un pequeño ambiente lleno de vida.
Incluir y conservar plantas nativas como la cortadera nos permite acercar aves, insectos y otros animales a nuestros espacios y descubrir ese mundo de sonidos y colores que muchas veces tenemos muy cerca.
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| Pecho Amarillo |
